Palabras que inspiran: “Tus hijos no son tus hijos”

Las personas que formamos el equipo de Gestionando Hijos queremos regalarnos y regalaros palabras que inviten a la reflexión y nos inspiren  en la educación de nuestros hijos. Creemos que podría ser un gran presente para los viernes. Y hoy queremos empezar esta iniciativa con el poema “Sobre los hijos”, de Khalil Gibran, autor libanés, porque expresa de una manera magistral la necesidad de no sobreproteger a los hijos y de respetarlos en su calidad de seres únicos. Es un texto hermoso que celebra la vida.  

 

KHALIL GIBRAN: “SOBRE LOS HIJOS”

Tus hijos no son tus hijos

Son hijos e hijas de la vida deseosa de sí misma.

No vienen de ti, sino a través de ti y aunque estén contigo no te pertenecen.

Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos,

Pues ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes hospedar sus cuerpos, pero no sus almas,

Porque ellas viven en la casa del mañana, que no puedes visitar ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos, pero no procures hacerlos semejantes a ti

porque la vida no retrocede, ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual tus hijos, como flechas vivas, son lanzados (…).

Deja que la inclinación en tu mano de arquero sea hacia la felicidad”.

 

Como veis, este hermoso texto nos habla de un tema que trataremos recurrentemente en Gestionando Hijos: la necesidad de evitar sobreproteger a nuestros hijos para que puedan ser ellos mismos, para que sepan desenvolverse en la vida y, en definitiva, para que sean felices. Nos parece un acierto entender que los hijos no nos pertenecen, no son nuestras extensiones y no deben satisfacer necesidades de los padres y madres, sino encontrar su propio camino.  Y nuestra misión es acompañarlos, respetarlos y prepararlos para este camino.

¿Qué os parece el poema?

Los diferentes Yoes

La Psicologia Revolutionaria-Los Diferentes Yoes

El mamífero racional equivocadamente llamado hombre, realmente no posee una individualidad definida.

Incuestionablemente, esta falta de unidad psicológica en el humanoide es la causa de tantas dificultades y amarguras.

El cuerpo físico es una unidad completa y trabaja como un todo orgánico, a menos de estar enfermo.

Empero la vida interior del humanoide en modo alguno es una unidad psicológica.

Lo más grave de todo esto, a despecho de lo que digan las diversas escuelas de tipo pseudoesotérico y pseudoocultista, es la ausencia de organización psicológica en el fondo íntimo de cada sujeto.

Ciertamente, en tales condiciones no existe trabajo armonioso como un todo en la vida interior de las personas.

El humanoide, respecto de su estado interior, es una multiplicidad psicológica, una suma de Yoes.

Los ignorantes ilustrados de esta época tenebrosa le rinden culto al Yo, lo endiosan, lo ponen en los altares, lo llaman “Alter ego”“Yo superior”“Yo divino”, etc., etc., etc.

No quieren darse cuenta los sabihondos de esta edad negra en que vivimos que “Yo superior” o “Yo inferior”son dos secciones del mismo Ego pluralizado…

Psicologia Revolutionaria-Alter Ego

El humanoide no tiene, ciertamente, un “Yo permanente”, sino una multitud de diferentes Yoes infrahumanos y absurdos.

El pobre animal intelectual equivocadamente llamado hombre es semejante a una casa en desorden, donde en vez de un amo, existen muchos criados que quieren siempre mandar y hacer lo que les viene en gana…

El mayor error del pseudoesoterismo y pseudoocultismo barato es suponer que los otros poseen, o que se tiene, un “Yo permanente e inmutable”, sin principio y sin fin…

Si esos que así piensan despertaran Conciencia aunque fuese por un instante, podrían evidenciar claramente por sí mismos que el humanoide racional nunca es el mismo por mucho tiempo…

El mamífero intelectual, desde el punto de vista psicológico, está cambiando continuamente.

Pensar que si una persona se llama Luis es siempre Luis resulta algo así como una broma de muy mal gusto…

Ese sujeto a quien se llama Luis tiene en sí mismo otros Yoes, otros Egos, que se expresan a través de su personalidad en diferentes momentos, y aunque Luis no guste de la codicia, otro Yo en él –llamémosle Pepe– gusta de la codicia, y así sucesivamente…

Psicologia Revolutionaria-Amor Superior

Ninguna persona es la misma en forma continua; realmente, no se necesita ser muy sabio como para darse cuenta cabal de los innumerables cambios y contradicciones de cada sujeto…

Suponer que alguien posee un “Yo permanente e inmutable” equivale desde luego a un abuso para con el prójimo y para consigo mismo.

Dentro de cada persona viven muchas personas, muchos Yoes; esto lo puede verificar por sí mismo y en forma directa cualquier persona despierta, consciente…

Psicologia positiva: ¿Cómo medir la felicidad? (Pemberton Happiness Index)

Foto de Psicologia positiva: ¿Cómo medir la felicidad? (Pemberton Happiness Index)

Durante los últimos años han aparecido una serie de índices que analizan la felicidad de los países utilizando factores muy diferentes a aquellos que solían utilizarse para medir el avance de un país. El más célebre de todos ellos seguramente sea el Happy Planet Index realizado por la NEF (New Economics Foundations), aunque a él se han añadido otros como el Social Progress Index, un proyecto del profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard Michael Porter.

 

A ellos hay que sumar ahora el primero de estos índices realizado desde España y que, a diferencia de los anteriormente citados, alude a la felicidad individual de cada persona: el índice Pemberton, un proyecto de Gonzalo Hervás, profesor de psicología en la Universidad Complutense de Madrid, y Carmelo Vázquez, presidente electo de la International Positive Psychology Association (IPPA) y catedrático de la Universidad Complutense. Dicho trabajo, realizado a lo largo de los últimos cuatro años, ha sido revisado y validado por los comités científicos de diferentes revistas hasta su publicación definitiva en las páginas de Health and Quality of Life Outcomers. También ha sido presentado en congresos como el de la European Conference of Positive Psychology, que tuvo lugar en Copenhague en 2010, o el Primer Congreso de Psicología Positiva en Madrid, celebrado el año pasado.

 

Cómo medir la felicidad

 

El índice tiene como objetivo la medida del bienestar a partir de once variables que aluden al llamado “bienestar recordado”, más relacionado con las emociones, así como otras diez que se refieren al “bienestar vivido”, que hace referencia a esos acontecimientos ocurridos el día anterior que pueden influir de manera positiva o negativa a la felicidad de la persona. Según señala la investigación, la conjunción de ambas dimensiones permite averiguar de manera bastante acertada el bienestar de quien responde al cuestionario. Los autores han realizado la encuesta a participantes de 16 a 60 años de nueve países diferentes (Alemania, India, Japón, México, Rusia, España, Suecia, Turquía y Estados Unidos), en siete idiomas distintos.

 

Los acontecimientos del día previo juegan un papel importante en este índiceComo indica el estudio, la mayor parte de este tipo de investigaciones se fijan en los aspectos “recordados” de la felicidad, que en algunos casos pueden estar determinados por lo cultural, dejando de lado lo experiencial. Esta dimensión se refleja en algunas de las preguntas que intentan abordar este problema, y que son las siguientes: “me sentí satisfecho de algo que hice ayer”; “en algunos momentos me sentí desbordado”; “pasé un rato divertido con alguien”; “me aburrí durante bastante tiempo”; “hice algo que realmente disfruto haciendo”; “estuve preocupado por temas personales”; “aprendí algo interesante”; “pasaron cosas que me enfadaron mucho”; “me permití un capricho” y “me sentí menospreciado por alguien”. Los participantes debían responder a dichas cuestiones de manera afirmativa o negativa.

 

El cuestionario se complementa con una lista de 11 cuestiones sobre la felicidad recordada que han de valorarse en una escala del 1 al 10. Estas son: “me siento muy satisfecho con mi vida”; “tengo la energía necesaria para cumplir bien mis tareas cotidianas”; “creo que mi vida es útil y valiosa”; “me siento satisfecho con mi forma de ser”; “mi vida está llena de aprendizajes y desafíos que me hacen crecer”; “me siento muy unido a las personas que me rodean”; “me siento capaz de resolver la mayoría de mis problemas del día a día”; “creo que en lo importante puedo ser yo mismo”; “disfruto cada día de muchas pequeñas cosas”; “en mi día a día tengo muchos ratos en los que me siento mal” o “creo que vivo en una sociedad que me permite desarrollarme plenamente”.

 

La importancia de identificar la felicidad

 

Este índice ha sido aceptado por la comunidad científica puesto que complementa a aquellos que se habían aceptado hasta la fecha, como el de Ed DienerSonja Lyubomirsky. Como recuerdan Hervás y Vázquez en el preámbulo del estudio, “dada la centralidad de la felicidad en la vida de la gente, su medida es no sólo una manera de evaluar los sentimientos humanos y las capacidades psicológicas, sino también una parte central de los modelos comprehensivos de la salud psicológica”. Una medición correcta del bienestar personal sería el atajo perfecto para que la medicina interviniese en el momento y manera oportunos.

 

El cuestionario intenta abordar la felicidad desde todos los puntos de vista posiblesLos autores recuerdan que la mayor parte de investigaciones habían puesto de manifiesto la importancia de, sobre todo, dos formas de conceptualizar la felicidad: la hedonia y la eudamonia. La hedonia se centra en la satisfacción vital y la importancia de los componentes afectivos, mientras que la eudamonia se preocupa por la realización personal y un funcionamiento psicológico óptimo. A ellas se les ha añadido recientemente una visión más social del asunto, que pone de manifiesto la importancia de la estructura de la comunidad y de la sociedad como determinante de la felicidad del individuo. Los autores han querido ir más allá y sintetizar todas las visiones proporcionando uno de los cuestionarios más completos hasta la fecha.

 

El resultado es el PHI, el Pemberton Happiness Index, definido como “una breve medición de la felicidad general que incluye tanto la felicidad recordada como la experimentada”. Hay dos componentes en esta escala. Por una parte, la referida al bienestar social, eudemónico y hedónico, que comprende las once preguntas de valoración del 1 al 10, y por otra, la que resulta de la suma de positivas experiencias y la ausencia de negativas. Todo ello, con una vocación transcultural que permite obviar las particularidades de cada país y aspirar a una visión más global de la felicidad.

 

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013/07/17/el-indice-pemberton-o-las-12-preguntas-que-te-dicen-si-eres-de-verdad-feliz-125083/